lunes, 5 de octubre de 2015

OCTUBRE. MES DEL CANCER DE MAMA. YO DIRIA MEJOR, MES DE HOMENAJE A LAS MUJERES LUCHADORAS CON CANCER DE MAMA.

Toda mujer se encuentra en una constante búsqueda por tener un escote deslumbrante, sin embargo durante este recorrido puede que se encuentre con ciertos tropiezos estéticos. Los senos están constituidos por una piel muy fina y muy sensible por lo que hay que procurar cuidarlos con la misma intensidad que se cuida, por ejemplo, el rostro. De hecho se recomienda aplicarle los mismos productos faciales, además de exfoliar frecuentemente, aplicar hidratantes o mascarillas nutritivas. Uno de los últimos componentes idóneos de la microtecnología cosmética es el extracto de plantas como zarzasapogenina que han demostrado científicamente ser capaces de estimular la replicación de células de grasa, recomendado para mujeres con los senos pequeños, caídos o después del embarazo.

El pecho es la esencia del cuerpo femenino. No hay una mujer que no anhele unos senos perfectos, y para lograrlo aquí te ofrecemos cuidados exclusivos, una guía para comprar el brassiere perfecto y un menú de opciones para cada exigencia. Además, todo lo que necesitas saber sobre el temible cáncer de mama.

Los senos ameritan tanta atención debido a que es una de las partes del cuerpo que, como las manos, revela la edad de una mujer. Con el paso de los años, el colágeno se va perdiendo, la gravedad hace de las suyas y las arrugas comienzan a notarse cada vez más, las mismas suelen ser profundas y verticales. Para este problema están las estimulaciones de colágeno con láser, que logran que el pecho se hinche un poco borrando estas molestas marcas.

Pero cabe acotar que la edad no es la única culpable de las arrugas del escote. Dormir de lado es también una causante. Esta posición hace que un seno descanse encima del otro, dejando marcas que podrían permanecer por un par de horas después de levantarte. Dicho escenario lo sufren sobre todo las mujeres con implantes. Por suerte existen varias soluciones… Pensando que utilizar sostén para dormir es muy incómodo, se han inventado distintos tipos de soportes prácticos y súper confortables para colocar entre los senos durante las noches. Hay soportes de plástico suave en forma de cilindro (Kush Support), un sostén que luce como la parte de atrás de un top deportivo de lycra (La Decollette), o incluso una pequeña almohada cilíndrica de poliéster y látex (Intimia Pillow).

Otra frecuente preocupación es la hiperpigmentación. Hay a quienes les parece muy atractivas las pecas en el pecho, pero para quienes no lo encuentran deseable existen cremas y tratamientos no invasivos para esta área tan delicada. Sin embargo hay que tener especial cuidado con la sobreexposición al sol que aparte de ocasionar manchas hace que los senos luzcan envejecidos. Por otro lado, muchas mujeres se preguntan si es posible tonificar sus senos mediante el ejercicio. Lo primero que hay que entender ante tal planteamiento es que los senos no tienen músculos, por lo tanto sería imposible tonificar esta zona.

Sin embargo, alguna ayudita extra podrías lograr con ciertos ejercicios que levantan y aprietan los músculos alrededor del seno. Uno de los más recomendados es la natación que fortalece al pecho y lo mantiene en su sitio. Y como consejo final para tonificar, cuando te bañes termina la ducha con ayuda fría en el pecho. Esta rutina reafirma los tejidos, mejora la elasticidad y evita la relajación prematura de la piel.
 ¡Pregunta! “Quisiera perder peso, pero no de mi busto, ¿será posible?”. Lamentablemente esto no es posible. Los senos están conformados en su mayoría por grasa, y como al perder peso se pierde grasa, es muy probable que el pecho sea una de las primeras partes en adelgazar.
 
Bien sea porque hayas nacido dotada con unos senos muy grandes o extremadamente pequeños, o que el tiempo haya ido cambiando su forma hasta convertirlos en un tejido poco atractivo, existen un montón de soluciones, temporales o permanentes, para obtener el pecho que deseas.
  • Cuando tus senos son muy pequeños.- La queja más común de las mujeres en cuanto a sus pechos es que son muy pequeños. Algunas nacen así naturalmente y otras experimentan cambios en su cuerpo afectando el tamaño de los mismo. La solución es la mamoplastia de aumento, una intervención quirúrgica ambulatoria que consiste en colocar en el busto unos implantes, que pueden ser salinos o de silicona, a través de diferentes vías de implantación. Una opción es la vía submamaria, con una pequeña incisión en el pliegue submamario. Otra alternativa es la vía areolar, la incisión se sitúa en el límite del pezón y por último está la opción de la vía axilar, en la cual la prótesis se introduce por una mínima incisión en el fondo de la cúpula axilar. En cuanto a la ubicación, los implantes puede colocarse en distinto niveles. Subglandular, bajo la glándula mamaria y sobre el músculo pectoral mayor. Subpectoral, entre el músculo pectoral mayor y el plano costal, o subfascial, entre la aponeurosis y el músculo pectoral. Por lo general, el médico tratante debería explicarle al paciente los pro y los contra de cada opción y que entre los dos se elija lo que más convenga.
    • Aumento sin cirugías.-  En Europa es muy popular un procedimiento que en lugar de utilizar implantes, los doctores inyectan macrolane, un ácido hialurónico que se utiliza para modelar el cuerpo, logrando mayor volumen durante unos 18 meses.
    • Solución en una botella.- Existe una fórmula concentrada que ayuda a mejorar la apariencia del busto y el escote. La solución contiene fitosterol, una raíz asiática que trabaja en la piel con microfibras y proteínas que hidratan, afirman, levantan y voluminizan la grasa localizada, aumentando al menos media talla de sostén. El nombre de la marca es Bood Jod de Rodial.
  • Cuando tus senos son muy grandes.- Cuando se tienen senos naturales muy grandes no solo se experimentan conflictos relacionados con la autoestima o la dificultad al elegir prendas de vestir, también se presentan problemas médicos de espalda, dolor de cuello o erupciones debajo de los senos. La mamoplastia reductora es la solución. El procedimiento implica la realización de tres cicatrices que difícilmente se pueden evadir. Una es alrededor de la areola, la segunda es vertical y por último una horizontal, resultando una especie de T invertida o de ancla. Se remueve el exceso de tejido glandular, grasa y piel, y se coloca el pezón en una nueva posición, logrando mejor estructura y contorno. Después de la operación se colocan un vendaje y posiblemente un drenaje para los días posteriores.
 Un estudio realizado en la Universidad de Harvard y en la Universidad de Toronto concluyó que las personas con senos muy grandes son más propensas a desarrollar diabetes tipo 2. El exceso de grasa es precursor de esta enfermedad.
 
Para las personas que desean reducir una pequeña cantidad de su busto, existe la opción de la liposucción que no deja ningún tipo de cicatriz. Las candidatas a este procedimiento son pacientes que no tengan sobrepeso, los senos caídos o excesivamente grandes.
 Cuando tus senos están muy caídos. Senos hundidos, aplanados y con el pezón apuntando hacia abajo: una evidencia de que la gravedad ya hizo de las suyas. Y no solo la gravedad, también están los cambios que experimenta la piel, cambios de peso o embarazo haciendo que el pecho se bandee, normalmente porque el tejido que lo envuelve es más grande que la grasa que lo rellena. Para estos casos las mujeres deben utilizar un sostén levantador que le otorgue una mejor apariencia. Pero para aquellas que quieren una solución permanente está la mastopexia, procedimiento que se encarga de devolver a los senos la forma y la posición adecuada. La areola y el pezón son colocados en un lugar más alto y natural, el tejido subyacente es apretado y la piel estirada es reducida. Incluso se puede disminuir el tamaño de la areola si así se desea. La inserción puede ser a través de la areola, vertical descendiente u horizontal en el pliegue del seno.
Con la mastopexia no se cambia el tamaño del pecho, pero sí su forma y esto podría afectar a la talla de sostén que normalmente utiliza. Hay pacientes que aprovechan la entrada al quirófano para colocar un implante durante su operación de levantamiento. Amamantar no es una de las causas de la caída de los senos, según un reciente estudio en la Universidad de Kentucky. Los expertos coinciden que las mayores causas son la edad y la obesidad.
 
La opción es el Botox. Su efecto tensor logra levantar los senos temporalmente. Dicho efecto dura de tres a cuatro meses, pero los doctores no suelen recomendarlo ya que para conseguir los resultados esperados hay que invertir una cantidad elevada de producto y dinero.
Cáncer: detección, prevención, tratamientos
Por otra parte, alrededor de 200 mil mujeres son diagnosticadas de cáncer de mama cada año. Este crecimiento desenfrenado de células malignas en el tejido mamario es el segundo cáncer más común en las mujeres. El tipo de cáncer que se desarrolla depende de distintos factores, el sitio en el que se originó el tumor, el grado de invasión y la apariencia de las células. Entre las categorías más comunes está el carcinoma ductal, que es el más frecuente y se desarrolla en el revestimiento de un conducto, y el carcinoma lobulillar que se origina en los lóbulos de la mama, las glándulas fabricantes de leche.
Los senos tienen más glándulas de producción de leche en el cuadrante exterior superior. Como resultado, esta área es particularmente más propensa a desarrollar tumores. El 95% de los cánceres de mama se desarrollan en el conducto que transportan la leche hasta los pezones. La grasa se va acumulando entre los lóbulos y los conductos, permitiendo el desarrollo de futuros tumores. Por esta razón, una de las posibles maneras de prevenir este cáncer es haber amamantado desde temprana edad. El fluído de leche materna evita la acumulación de grasa.
Factores de Riesgo
–EDAD. Una de cada ocho mujeres (En España es 1/13) puede desarrollar cáncer de mama a lo largo de su vida. Este riesgo va aumentando con el paso de los años.
–HISTORIA FAMILIAR. El riesgo aumenta si algún familiar de línea directa ha sufrido de esta enfermedad.
–CAMBIOS EN LOS SENOS. Mujeres que han tenido hiperplasia en una biopsia o el crecimiento de un tumor benigno.
–RADIOTERAPIA. Haber estado expuesta a radiación en el pecho a temprana edad.
–RAZA. El cáncer de mama es más frecuente en mujeres blancas que en mujeres negras, hispanas o asiáticas.
–EMBARAZO. Mujeres que nunca han tenido hijos o que el primero lo tuvo después de los 30 años.
–LACTANCIA. No haber amamantado a sus hijos.
–HORMONAS. Si las persona tuvo su primera menstruación a muy temprana edad (antes de los 12), o si tuvo una menopausia tardía (después de los 50). También influye haber usado terapia con hormonas durante mucho tiempo.
–ESTILO DE VIDA. Si la persona fuma, es obesa o toma mucho alcohol.
Es probable que todas las mujeres tengan al menos un factor de riesgo. Hay algunos que vienen en nuestra genética y por ende no los podemos alterar, tal es el caso de la edad o de la historia médica familiar. Sin embargo, hay otros que dependen de nuestro estilo de vida que sí podría prevenir, como lo es mantener un peso ideal, hacer ejercicio, entre otros. Hay algunos datos curiosos como el que las mujeres que sufren de migrañas tienen 30% menos probabilidades de desarrollar cáncer de mama, según un estudio por parte del Fred Hutchinson Cancer Research Center.
Prevención
En el cáncer de mamá, la prevención primaria es difícil debido a su origen multifactorial. No se puede recomendar algo específico y con esto asegurar que no se desarrollará la enfermedad. Lo que sí es viable es la prevención secundaria, a través de exámenes para la detención temprana.
Existe cierto temor en torno a la mamografía. Este examen consiste en la exploración diagnóstica de imagen por rayos X de la glándula mamaria. Su eficaz uso ha logrado reducir hasta 30% la tasa de mortalidad de este cáncer. Sin embargo, hay a quienes no les gusta la idea de la radiación, pero lo que deben saber es que la dosis de rayos X ha sido regulada y estudiada cuidadosamente por los especialistas. Y al final de cuentas, el daño que hace esta radiación es minúsculo, comparado al enorme beneficio de una detención temprana. El otro método de prevención es el autoexamen. La exploración con tus propias manos podría detectar quistes o cualquier otro problema mamario entre las visitas anuales al doctor. En la actualidad, 30% del cáncer de mama es detectado ‘in situ’, es decir que no ha salido del conducto mamario ni ha invadido otros tejidos, lo que le permite ofrecerle al paciente una curación al 100%. El 70% restante, cuando el carcinoma ya es infiltrante, de acuerdo a su tamaño y su localización, la curación es cercana al 100%.
Tratamiento
El método para tratar un cáncer de mama es multidisciplinario, es decir, precisa la combinación de diversas modalidades terapéuticas para conseguir un control eficaz. Entre ellas se encuentran la cirugía, la radioterapia, la quimioterapia, la hormonoterapia y la terapia biomolecular. El tratamiento que cada quien elija, en conjunto con su médico, dependerá de muchos factores, principalmente del estado en el que se encuentre el cáncer y cómo está de avanzado.
El procedimiento quirúrgico más común para el cáncer invasivo es la tumorectomía y la mastectomía. La tumorectomía es una biopsia escisional que busca preservar la estructura del seno. El especialista remueve solo el tumor con algún margen de tejido saludable, dejando el resto intacto. la mastectomía el seno completo es removido. Por mucho tiempo se creía que la extracción total del seno garantizaba mejores resultados y menos probabilidades de que el cáncer pudiera resurgir, sin embargo, estudios actuales han demostrado que la conservación del seno seguido de tratamientos de radiación tienen las mismas posibilidades de curación que la mastectomía.
La radioterapia utiliza rayos X de alta energía para destruir células cancerígenas o impedir que las mismas crezcan. Mientras que la quimioterapia se utiliza para interrumpir el crecimiento de las células malignas, ya sea mediante su destrucción o impidiendo su multiplicación. Por su parte, en la terapia hormonal se extraen las hormonas o se bloquea su acción, impidiendo el crecimiento de las células cancerosas.
 
Una mujer cambia de talla de sostén unas siete veces aproximadamente durante toda su vida, producto de sus hábitos de ejercicio, métodos anticonceptivos, embarazo, entre otros factores. Esta prenda de vestir no solo se encarga de sujetar, sino también es capaz de brindarle una ayuda extra a aquellos senos que no son naturalmente perfectos. Los levanta, los aplana, los aumenta y los moldea según el gusto de cada quien. La clave está en saber elegir el que más convenga.
Expertos aseguran que 85% de las mujeres utiliza una talla de sostén incorrecta. A la hora de elegirlo, lo primero que debes tomar en consideración es que mientras más apretadas sean las tiras de los hombros, mejor será el soporte. La copa ideal debe cubrir todo el seno, sin ocasionar bultos arriba, a los lados o por debajo. El centro del sostén, el que une ambas copas, debe quedar pegado al esternón, si sobresale o queda un espacio significa que el sostén es muy pequeño para ti. Por último, el sujetador en la espalda debe quedar recto por debajo de los omoplatos para el máximo soporte. De quedar por encima de esta zona significa que el brassiere es muy grande para ti.
Por otro lado, elegir un buen sostén deportivo es clave para la gravedad de tus senos. Durante el ejercicio el pecho suele rebotar unos cuantos centímetros, y un buen top puede disminuir ese rebote hasta 74%. Pero este tipo de sostenes no deberías usarlos todo el tiempo ya que no son recomendables para el tejido del seno, procura llevarlos solo cuando estés ejercitando.

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