Transcribo lo que una mamá reciente, con su sensibilidad a flor de piel, percibe en los primeros momentos tras el parto. La verdad es que no todo es miel sobre hojuelas. Aunque en el posparto se viven cosas mágicas y muy bonitas, también hay momentos que no son tan agradables. Muchos miden tu fortaleza y otros tu paciencia. Aquí comparto los 10 peores momentos de mi posparto:
1. Cuando te separan de tu bebé. No hay nada más desesperante que ese momento. Si solo quieres tenerlo cerquita todo el tiempo, ¿por qué se lo llevan?
4. La recuperación del desgarre vaginal, episiotomía o la herida de la cesárea. A mi me ayudó un medicamento en aerosol que me dio el doctor. Cada vez que caminaba sentía que se me saldrían todos los órganos por la vagina. Literal. El aerosol tenía el efecto de adormecer el área.
5. Los entuertos. Son calambres que se sienten después del parto porque el útero está haciendo su trabajo para regresar al tamaño que tenía antes del embarazo.
6. Cuando te dejan sola con tu bebé y empieza a llorar y tú también porque no sabes qué hacer. Tanto tiempo esperando por ese momento y el instinto no responde tan rápido como hubieses querido. Recuerdo que llamé a una enfermera para que me ayudara. Solo había que envolver al bebé.
7. Cuando toca regresar a estudiar o trabajar y hay que dejar al bebé al cuidado de otra persona que no eres tú.
8. Los comentarios desafortunados. Esa gente que no tiene nada que hacer y solo hacen comentarios fuera de lugar sobre tu peso o tu apariencia.
9. El cansancio y agotamiento de los primeros días en los que apenas duermes unas horas.
10. Cuando caes del guindo y te das cuenta de que esto es para toda la vida y te agarra el miedo de si serás o no una buena mamá. Seguro lo serás pero, prepárate, la culpa te visitará repetidamente. Ahhh, pero según pasa el tiempo esos momentos quedan en el olvido porque, en el posparto también pasan cosas alucinantes.
2. El masaje posparto que da el médico o las enfermeras para acomodar un poco los órganos o evitar una posible hemorragia al desprenderse la placenta. Esto no tiene perdón. Deberían buscar una forma menos dolorosa. ¿O no?
3. Las visitas inoportunas. Ohhhh… Esas personas que nunca te ven y de pronto caen en el hospital y quieren agarrar a tu bebé o darle besos.4. La recuperación del desgarre vaginal, episiotomía o la herida de la cesárea. A mi me ayudó un medicamento en aerosol que me dio el doctor. Cada vez que caminaba sentía que se me saldrían todos los órganos por la vagina. Literal. El aerosol tenía el efecto de adormecer el área.
5. Los entuertos. Son calambres que se sienten después del parto porque el útero está haciendo su trabajo para regresar al tamaño que tenía antes del embarazo.
6. Cuando te dejan sola con tu bebé y empieza a llorar y tú también porque no sabes qué hacer. Tanto tiempo esperando por ese momento y el instinto no responde tan rápido como hubieses querido. Recuerdo que llamé a una enfermera para que me ayudara. Solo había que envolver al bebé.
7. Cuando toca regresar a estudiar o trabajar y hay que dejar al bebé al cuidado de otra persona que no eres tú.
8. Los comentarios desafortunados. Esa gente que no tiene nada que hacer y solo hacen comentarios fuera de lugar sobre tu peso o tu apariencia.
9. El cansancio y agotamiento de los primeros días en los que apenas duermes unas horas.
10. Cuando caes del guindo y te das cuenta de que esto es para toda la vida y te agarra el miedo de si serás o no una buena mamá. Seguro lo serás pero, prepárate, la culpa te visitará repetidamente. Ahhh, pero según pasa el tiempo esos momentos quedan en el olvido porque, en el posparto también pasan cosas alucinantes.
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