Según un estudio publicado en la revista PLOS medicine. Investigadores de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología (NTNU) han observado que tan solo tres sesiones de una hora a la semana de deporte moderado son suficientes para impactar de forma beneficiosa en las gestantes. La diabetes gestacional, aquella que aparece durante el embarazo, está asociada a diversas complicaciones tanto para la madre como para el feto, así como a problemas de salud para ambos a largo plazo. En general, estas mujeres suelen padecer hipertensión, aumentan más de peso, acostumbran a tener un riesgo incrementado de cesárea y de acabar desarrollando diabetes mellitus más adelante.
En el caso de los bebés, suelen nacer con un peso superior a los 4 kg y con una probabilidad aumentada de malformaciones, problemas respiratorios y de padecer obesidad tanto en la infancia como en la vida adulta. Por ello, es importante reducir las complicaciones del embarazo relacionadas con la obesidad, por las consecuencias que pueden tener a largo plazo tanto para la madre como para el niño. El ejercicio es recomendable durante todo el embarazo, a no ser que haya algún motivo médico que lo desaconseje.
En esta investigación, los investigadores noruegos reclutaron a 91 mujeres embarazadas, todas ellas obesas, y las separaron de forma aleatoria en dos grupos, uno de control y otro que siguió durante toda la gestación tres sesiones semanales de 60 minutos de ejercicio moderado que consistía en caminar en una cinta durante 35 minutos y durante 25 más realizar ejercicios sencillos de fuerza. Según los autores de este trabajo, la intensidad del entrenamiento no era alta y, además, no todas las mujeres del grupo realizaron todas las sesiones.
Con todo, al final del estudio tan solo dos mujeres de las que practicaban deporte de forma regular desarrollaron este trastorno metabólico, mientras que en el grupo control lo hicieron nueve. Es más, las embarazadas del primer grupo tenían la tensión arterial más baja hacia el final de la gestación que las del grupo control.
El porcentaje de mujeres obesas está en aumento desde hace unos años. “Solo en Catalunya, el 7% de las gestantes padecen obesidad y entre un 5 y un 10% de embarazadas desarrollan diabetes gestacional. De ahí la importancia de estudios como éste que ponen el foco en la prevención”. Si bien hasta el momento, existían estudios observacionales sobre embarazadas y deporte, éste es el primero que se centra únicamente en las obesas, que es el colectivo que tiene más riesgo de desarrollar diabetes gestacional.
Uno de los puntos más interesantes del trabajo noruego es que “demuestra que la cantidad de ejercicio necesario para reducir el riesgo de diabetes gestacional no es muy elevado”, lo que, “lo hace muy aplicable a la clínica”.Las mujeres obesas embarazadas tienen un riesgo incrementado de acabar desarrollando diabetes gestacional.
Durante el embarazo, aumenta la necesidad de insulina en el organismo debido al crecimiento exponencial del feto. Para ello, se necesitan factores de crecimiento, que aumentan la resistencia a la insulina. “Si la persona es obesa ya tiene resistencia a la insulina, que se suma a la propia del embarazo”. En el desarrollo de la diabetes gestacional también puede influir un factor hereditario. “La genética puede predispone ral páncreas a que, en una situación de estrés, tenga más riesgo de gestionar mal el metabolismo de la glucosa.
El deporte se ha comprobado que es capaz de reducir la resistencia a la insulina. Ahora, las complicaciones asociadas a la diabetes gestacional, se intentan controlar a través de la dieta y se recomienda a las embarazadas que practiquen ejercicio moderado. El último recurso es suministrar inyecciones de insulina. Practicar ejercicio moderado durante todo el embarazo es recomendable para todas las mujeres, a excepción de que presenten algún problema médico. Disminuye los depósitos de grasa, lo que mejora la sensibilidad a la insulina y también controla la tensión arterial.
No hay comentarios:
Publicar un comentario