El cáncer de endometrio representa el seis por ciento de todos los cánceres de la mujer. Es una enfermedad potencialmente curable, aunque depende de diferentes factores pronósticos. El pilar fundamental de su tratamiento es la cirugía. La mayoría de los casos se encuentran en estadios iniciales, por lo que esta es curativa. En otras ocasiones, es necesario añadir radioterapia o quimioterapia.
Tradicionalmente, las pacientes eran operadas mediante laparotomía (apertura de la cavidad abdominal). Durante los últimos diez o quince años, se ha introducido la laparoscopia en diferentes especialidades médicas y ha demostrado ser una vía segura y con menos complicaciones para la paciente.
Para ello, se analizarons historias clínicas de 439 mujeres operadas entre 2001 y 2009 (187, por vía laparotómica y 252, por vía laparoscópica) y se realizó un seguimiento hasta cinco años después de que aquellas pasaran por el quirófano. En el estudio, se ha podido demostrar que la laparoscopia es una técnica con menos complicaciones postoperatorias, con diferencias estadísticamente significativas. Así, se constató un 20,9 por ciento de complicaciones mayores en el grupo sometido a laparotomía frente a un 10,7 por ciento del de laparoscopia. Esto se traduce en una aceleración en la vuelta a la vida cotidiana de las pacientes.
A ello se suma una reducción de los días de ingreso en las mujeres intervenidas por laparoscopia, con la consiguiente mejora en la satisfacción de las pacientes. En concreto, la media de estancia hospitalaria de las que han sido operadas mediante laparoscopia fue de 6,8 días frente a los 11,5 de aquellas intervenidas con la técnica de la laparotomía. Con el paso del tiempo, hay una tendencia a acortar el ingreso.
No obstante, las intervenciones realizadas por vía laparoscópica conllevaron un mayor tiempo quirúrgico, según se constata en el estudio. La cirugía más frecuentemente realizada por laparoscopia, basada en la extirpación del útero, anejos y ganglios pélvicos, supuso una media de once minutos más de operación. La laparoscopia, como cualquier técnica novedosa, requiere una curva de aprendizaje y supone un mayor tiempo quirúrgico, al menos inicialmente, frente a la laparotomía. Sin embargo, ha demostrado ser una vía menos agresiva, que proporciona una pronta recuperación, lo que disminuye la estancia hospitalaria y acelera la incorporación a la vida laboral de las pacientes.
La vía de abordaje (ya sea laparoscópica o laparotómica) no influye en la aparición de nuevo de la enfermedad ni en la supervivencia. Por lo tanto, se constata la seguridad de la laparoscopia en el tratamiento quirúrgico del cáncer de endometrio, así que puede considerarse como la técnica quirúrgica de elección.
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