martes, 28 de junio de 2016

NUEVAS TECNOLOGIAS CONTRA EL CANCER DE MAMA



La lucha contra el cáncer de mama ha ido más allá y las nuevas tecnologías permiten diagnósticos precoces, terapias dirigidas y la aplicación de la nanotecnología y la genómica en el terreno oncológico.

En España se diagnostican alrededor de 25.000 casos de cáncer de mama al año. Se trata del tumor maligno con mayor prevalencia femenina, que, según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), afecta a una de cada 10 mujeres en nuestro país. Una enfermedad que ha despertado la conciencia social y que ha convertido a sus pacientes en luchadoras incansables.

Las cirugías conservadoras han permitido una menor intervención sobre la axila. Los avances en su diagnóstico y tratamiento se han ido superando durante las últimas décadas. Ya en los años 70 se obtuvieron los primeros resultados que beneficiaban a las pacientes al recibir un tratamiento con quimioterapia tras la cirugía. También en esa época, destacó el tratamiento hormonal del cáncer avanzado de mama a partir del tamoxifeno. En cambio, la década de los 80 se recuerda por las “antraciclinas”, una quimioterapia que mejoraba los resultados obtenidos con esquemas previos. Ya en los 90, los taxanos consiguieron aumentar los beneficios de este tratamiento.

Durante los últimos 30 años, lo más relevante ha sido el incremento de las cirugías conservadoras que permiten una menor intervención sobre la axila, evitando complicaciones y mejorando la calidad de vida de las personas que sufren cáncer de mama.


DIAGNÓSTICO POR IMAGEN

Sin embargo, esta lucha nunca es suficiente y cualquier avance se queda corto, por lo que se sigue a la búsqueda de nuevos retos donde la tecnología juega un papel importante en el desarrollo de dispositivos, sistemas y maquinaria innovadora. En este caso, el protagonismo de los últimos tiempos en este campo es para la tecnología radiológica. Para la detección de la enfermedad contamos con los programas de diagnóstico precoz, que incluyen la mamografía de forma estándar para pacientes entre los 50 y loa 65 años una vez al año o una vez cada dos años.

A través del PET mamario podemos ver qué zonas consumen más glucosa e identificar qué células están creciendo más rápido, con lo cual, podemos adelantarnos al problema. En el caso de que aparezcan ciertas anomalías o si las imágenes son sospechosas, es necesario recurrir a otros medios diagnósticos para mejorar la precisión. Por un lado, existe o bien la ecografía o bien la resonancia magnética, pero en este sentido, entre la tecnología más puntera, se encuentra el PET mamario o el mamoPET, que ofrece la posibilidad de detectar esta enfermedad de una forma mucho más precoz que la mamografía.


En el caso de la biopsia del ganglio centinela lo que se utiliza en un radiofármaco, es decir, una sustancia que emite una radiación. En este caso, la ponen en el tumor para seguirla y comprobar hasta dónde emigra. Normalmente, el radiofármaco se desplaza hasta el primer ganglio linfático donde drenarían las células cancerígenas. De esta forma, cuando se detecta la zona que emite más radiación, el cirujano extirpa ese ganglio. En el caso de la biopsia del ganglio centinela, el radiofármaco se desplaza hasta el primer ganglio linfático donde drenarían las células cancerígenas

“Son técnicas muy positivas, ya que han hecho posible que no haya que quitar todos los ganglios de la axila para saber si la enfermedad se ha salido del área local a los ganglios axilares, de forma que si el ganglio es negativo, significará que el resto de los ganglios son negativos; mientras que si es positivo entonces es cuando habrá que extirpar”, especifica a SaluDigital.es.

NANOTECNOLOGÍA Y TERAPIAS DIRIGIDAS

En cuanto al tratamiento del cáncer de mama, la ciencia ha ido más allá y aplica la nanotecnología a las terapias oncológicas. En este contexto, unos pequeños dispositivos son los encargados de suministrar la medicación de forma precisa y directa: liberar el fármaco con mayor exactitud dentro del tumor permite que este reduzca su toxicidad en el resto del cuerpo.

Otro aspecto muy importante es la implantación de las terapias dirigidas. Estos tratamientos nos permiten mandar el fármaco contra ciertos genes sobrexpresados en la superficie de las células y que hacen que el tumor crezca en mayor medida. Son alternativas individualizadas para aquellos pacientes que, como decimos, sobreexpresan ciertos genes y requieren de estos anticuerpos para que luchen contra ellos.

Se trata también del paso final de la genómica aplicada a la Oncología. Estas plataformas genómicas son chips donde podemos analizar de forma simultánea la expresión de 80-90 genes, y en función de cómo se expresen, definen una firma genómica que resulta específica para cada tumor y para cada persona.

Las terapias dirigidas nos permiten mandar el fármaco contra ciertos genes sobrexpresados, mientras que las plataformas genómicas definen un perfil para cada tumor y para cada paciente. Cuando hacemos estas plataformas genómicas podemos conocer bien cuál es el perfil genómico de ese tumor y qué tratamiento dirigido le va bien al paciente. Por lo tanto, con este conjunto estamos contribuyendo a individualizar los tratamientos, no como antes, que todo el mundo seguía los patrones de la cirugía y la quimioterapia.

SITUACIÓN ESPAÑOLA

España ya tiene disponible en sus hospitales la realización de plataformas genómicas, así como las terapias dirigidas que ya han sido aprobadas por la Agencia Estadounidense del Medicamento (FDA) y por la Agencia Europea del Medicamento (EMA) desde hace algún tiempo.

Lo que actualmente sí se encuentra todavía en fase de desarrollo en nuestro país es el mamopez dentro de la asistencia oncológica de los hospitales. La mamografía en 3D también parece estar extendiéndose por el territorio nacional y resulta realmente útil para el diagnóstico en mamas de gran densidad o para descartar falsos negativos de tumores.

Cabe destacar también el importante avance en radioterapia, ya que gracias a las nuevas tecnologías, este tratamiento ha permitido acortarse de cinco semanas a tres con la gran ventaja que eso supone para los pacientes. El segundo aspecto es que los pacientes con metástasis de cáncer de mama pueden optar a la radiocirugía, es decir, operar el tumor con radiación para ayudar a la quimioterapia en la supervivencia de las personas que lo padecen.


HACIA UN FUTURO INTERNACIONAL

A nivel internacional, entre las tecnologías relacionadas con el diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama encontramos diversos sistemas, gadgets o incluso, wearables. Desde los últimos avances en microscopía en Indiana para vigilar las células cancerígenas 20 veces más rápido, hasta un sujetador colombiano inteligente, o unos guantes con nanosensores desarrollados en Japón para diagnosticar la enfermedad. Alternativas que viajan hacia un futuro con un objetivo común: ganar la batalla a la enfermedad.

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