jueves, 21 de julio de 2016

CELULAS KILLER O CELULAS T. DESTRUIR AL CANCER REPROGRAMANDO CELULAS INMUNES.


Ya se han curado varias personas con leucemia gracias a este método. Son células que pueden vivir hasta 12 años en los pacientes. Cuando un paciente con leucemia recibe la noticia de que su cáncer ha remitido por completo surgen dos sentimientos profundos y, a la vez, lógicos: el primero, la alegría y el alivio de la curación; y el segundo, el temor a que el cáncer vuelva a aparecer. De hecho, no son pocos los casos en que esto ocurre. Se conoce como leucemia reincidente y conlleva un problema añadido si la enfermedad vuelve a aparecer a los pocos años de finalizar el tratamiento: la resistencia a la quimioterapia, que dificulta enormemente la curación y que hace necesarios otros tratamientos como el trasplante alogénico de células madre.

Se trata de una célula madre que tiene la capacidad de autorenovarse indefinidamente y de actuar contra un agente infeccioso concreto o tumor específico. Sin embargo, en la primavera de 2015 el sueño de destruir el cáncer con células inmunes programadas específicamente para atacar a los tumores se hizo mucho más cercano gracias a un equipo de científicos de Milán, que demostró a través de un estudio que estas células pueden subsistir, al menos, 12 años en el cuerpo de 14 pacientes. Se trata de un nuevo tipo de glóbulo blanco del sistema inmune que reúne dos características imprescindibles: en primer lugar, se trata de una célula madre que tiene la capacidad de autorenovarse indefinidamente; por otro lado, su capacidad para actuar contra un agente infeccioso concreto o tumor específico.

El tratamiento consiste en la extracción de células del sistema inmunológico llamadas linfocitos T, o células-T, que fueron modificadas genéticamente para que, al reintroducirlas en el paciente por vía intravenosa, atacaran al cáncer. En Filadelfia y Nueva York (EE.UU.) los médicos lograron que el 90% de los pacientes con una leucemia linfoblástica aguda (que vuelve a desarrollarse y que se convierte en resistente a los tratamientos convencionales), eliminaran por completo el cáncer, mientras que las probabilidades de que remita este tipo de cáncer con los medios habituales es normalemente inferior al 10%.

“CÉLULA MADRE T DE MEMORIA” (TSCM).- En el 2015, el pequeño ensayo de Milán no iba dirigido al tratamiento del cáncer y a estas células, iba dirigido a probar la seguridad de una terapia génica contra un tipo de inmunodeficiencia hereditaria (SCID, conocida como la “enfermedad de los niños burbuja”). Los investigadores en Milán, encontraron sin embargo, una fórmula brillante de aprovechar su investigación para obtener unos datos esenciales en la lucha contra el cáncer.

Los resultados se publicaron en la revista Science Translational Medicine prometiendo una evidente o inmediata aplicación a la práctica clínica. Estas células madre T de memoria TSCM (“T stem cell memory”) hacen referencia a los linfocitos. Los glóbulos blancos de la sangre, son los encargados de la respuesta inmune y están divididos en linfocitos B (son los que producen anticuerpos y están sueltos por la sangre) y los T (aquellos que hacen referencia a la inmunidad celular, que hace que ciertas células especializadas absorban y eliminen los agentes infecciosos y otros elementos como las células tumorales).

La técnica se basa ahora en modificar genéticamente estas células T para que actúen directamente contra los tumores, manteniendo a la vez su capacidad para autorenovarse por muchos años y de patrullar por el sistema inmune.

EL AUGE DE LA INMUNOTERAPIA
.- Los tratamientos con células T son solo el último eslabón de una serie de nuevas líneas de investigación para utilizar el sistema inmunológico para combatir al cáncer, una corriente que se ha potenciado enormemente en los últimos cuatro años de distintas formas. Así, por ejemplo, los recientes inhibidores de los puntos de control, están siendo útiles para curar un pequeño porcentaje de tumores cutáneos y de pulmón, y que antes tenían un pronóstico mucho más difícil. La cifra de personas tratadas con ellos rondan los 600.000 pacientes.

Se trata de sistemas que funcionan a través de la supresión de frenos moleculares que normalmente previenen que las células T del cuerpo identifiquen al cáncer como enemigo, demostrando la utilidad del sistema inmunológico en el tratamiento de esta enfermedad. Ahora, las terapias con estas células están en una fase todavía experimental y especialmente dirigida al tratamiento de leucemia y linfoma, pero los científicos están trabajando en su desarrollo.

La línea de investigación de muchos científicos en los últimos años ha demostrado que desbloquear o “reclutar” las células inmunes del cuerpo puede hacerlas combatir e incluso evaporar, literalmente, algunos tipos de cáncer. Las investigaciones se centrarán ahora sobre hasta dónde y con qué rapidez podrá funcionar la inmunoterapia.

No hay comentarios: