La falta de concienciación sobre los efectos de retrasar la maternidad está detrás del descenso de natalidad observado en los últimos 30 años en los países industrializados. Tres datos contribuyen al descenso de natalidad:- El primero es que las mujeres quieren tener más hijos de los que la actual edad media de inicio de la maternidad permite. Así lo demuestran numerosas encuestas –probablemente extrapolables a otros países desarrollados como España- realizadas a féminas de alrededor de 20 años, en las que la gran mayoría afirman querer ser madres de familias de más de un hijo. En una de ellas, se demuestra que sólo entre el 6% y el 8% de las mujeres de menos de 30 años declaran no querer ser madres.
- El segundo dato es que retrasar la maternidad tiene consecuencias médicas, un dato del que las mujeres parecen no ser del todo conscientes. Las mujeres mayores de 35 años tienen más riesgo de dar a luz niños con anormalidades cromosómicas o defectos de nacimiento y las mayores de 40 más posibilidades de sufrir abortos o dar a luz niños sin vida.
- El tercer dato es que las creencias habituales de las mujeres en torno a la fertilidad no siempre coinciden con la evidencia científica al respecto. Así, es más frecuente que las féminas piensen que es 40 la edad en la que empieza a declinar la capacidad reproductiva, frente a la cifra real de 35.
También es llamativa la fe en las técnicas de reproducción asistida que, como recuerdan los autores de la guía, aunque ha mejorado mucho sus tasas de éxito, no es tan milagrosa como muchos potenciales usuarios creen. En este sentido, los autores apuntan a que las mujeres consideran que, una vez que se opta por estas técnicas para facilitar la maternidad, la edad ya no es un factor que influya, cuando se trata de uno de los más importantes para determinar el éxito de la reproducción asistida.
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