¡Cómo han cambiado afortunadamente las cosas! en 1821, el Dr.J. Capurón de París, comienza su tratado de Ginecología escribiendo sobre la mujer:
"Dos son las nobles atribuciones e importantes funciones de la muger casada: participar o dividir las penas o placeres del hombre, de quien es una tierna y fiel compañera; y darle hijos que sean sus herederos y sucesores, llevandolos nueve meses en su seno y criandolos con su leche después que nacen.
Y así con razón este ser sensible ha llamado en todos tiempos la atención del naturalista, ha excitado la admiración del filósofo y el entusiasmo del poeta"

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